21 jul 2009

Diez cosas que debe saber de una traducción pública

Diez cosas que debe saber de una traducción pública

Muchas veces nos sucede que tenemos que presentar documentos redactados en un idioma extranjero con motivo de algún trámite en particular, y nos piden la traducción “pública” o “legalizada”.

Aunque suene complejo, realmente es un proceso bastante sencillo:

  1. ¿Para qué nos pueden pedir una traducción pública? Para trámites de migraciones, de importación, inscripción en universidades o solicitud de becas, causas judiciales, constitución de sociedades extranjeras en el país, entre otras.

  1. ¿Cuáles son los documentos que habitualmente requieren traducción pública? Partidas de nacimiento, de matrimonio, de defunción, pasaportes, certificados de antecedentes penales, certificados de estudios, analíticos, diplomas, certificados de origen, facturas comerciales, títulos de propiedad, estatutos, poderes, sentencias judiciales, laudos arbitrales, expedientes judiciales, exhortos, balances, entre otros.

  1. ¿Qué es un traductor público? Un traductor público es un profesional inscripto en la matrícula, apto para firmar la traducción y certificar su contenido. Se trata de un profesional con formación universitaria que pertenece a una asociación profesional (el Colegio de Traductores), la cual certifica su firma y su aptitud para ejercer.

  1. A la hora de contratar un traductor, es importante preguntarle si está inscripto en la matrícula, de lo contrario, la traducción carecerá de validez para presentarla en trámites que requieran traducciones públicas.

  1. Para empezar a trabajar, el traductor necesitará el documento original o, en su defecto, una fotocopia (que puede ser autenticada o no, según las exigencias del ente ante el cual se deba presentar la traducción).

  1. La traducción termina con la fórmula de cierre donde se certifica que es traducción fiel al idioma correspondiente, seguida del sello y firma del traductor.

  1. El documento se abrocha a la traducción porque debe presentarse todo junto (original + traducción).

  1. El traductor además debe efectuar el cosellado del documento, es decir, estampa su sello entre todas las páginas del original y de la traducción, de manera de garantizar su autenticidad. Eso evita que se agreguen páginas o se adultere el documento. Es un requisito indispensable para presentar la traducción y que el Colegio correspondiente legalice la firma del traductor.

  1. Luego hay que llevar la traducción al Colegio de Traductores Públicos, en nuestro caso, el de la Ciudad de Buenos Aires, y proceder al trámite de legalización. Se presenta el documento, se abona el arancel correspondiente, y el Colegio certifica la firma del traductor matriculado.

  1. El trámite puede hacerse en el momento, o se puede dejar el documento y retirarlo al día siguiente (el arancel varía en cada caso). El trámite puede hacerlo tanto un particular o como el mismo traductor.

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