14 ago 2009

Otra más de Hilary y sus traductores



Para quienes no recuerdan, aquí está su primer tropiezo con las relaciones internacionales y la traducción. Ver artículo "También en el primer mundo"


Bueno parece que lo hizo de nuevo, pero esta vez dejo entrever las asperezas con su marido Bill.

Aparentemente Bill Clinton está haciendo de embajador de buena voluntad. Hace una semana, viajó a Corea del Norte para negociar con la paranoica dirigencia de ese país la libertad de dos periodistas norteamericanas, condenadas a prisión por andar cruzando la frontera sin permiso.

¿Por qué Bill? Bueno, en parte porque los norcoreanos lo respetan, dado que les dio su lugar mientras estuvo en la Casa Blanca. En esos extraños lares, Bill cuenta con buen cartel. Además, las periodistas trabajaban para el canal de televisión fundado por Al Gore, el antiguo vicepresidente de Clinton. Había un nexo personal por ahí.

El caso es que las lenguas viperinas de siempre sacaron a relucir que Bill había hecho lo que no hizo su mujer como Secretaria de Estado: defender los intereses de dos ciudadanas norteamericanas.

Parece que esos chismes le calaron a Hilary, porque anda medio sensible en lo referente a sus habilidades comparadas con las de su marido… quien no tiene ningún puesto oficial.

Hace un par de días, durante una ronda de preguntas por parte de estudiantes en una universidad del Congo, un muchacho preguntó (en francés) qué pensaba Obama sobre la injerencia china en el Centro de África. El traductor se equivocó y Hilary escuchó que la pregunta era qué pensaba… Bill Clinton. Hilary se puso hecha un basilisco, diciendo que ella era la Secretaria de Estado, no su marido, y que ella era quien conducía las relaciones exteriores del Imperio. El pobre universitario se quedó boquiabierto, sin entender qué había pasado.

Luego se aclaró que había ocurrido un error de traducción. Pero el exabrupto de Hilary nos dice que la competencia entre los cónyuges toca una fibra sensible de quien perdiera la candidatura demócrata hace apenas un año.

No hay comentarios:

Publicar un comentario