27 oct 2009

EEUU: Lanzan programa de inmersión en español en el Kinder

Al igual que el grueso de sus compañeros en el primer grado de la escuela primaria River Road/El Camino del Río Elementary School, Avery Gordon no entiende la mayor parte de las cosas que dice la maestra Imelda Cortez.

La escuela puso en marcha un programa de inmersión en español y Cortez habla exclusivamente en ese idioma durante la mitad de su clase. Avery no sabía nada de español.

Pasado un mes, no obstante, está empezando a notar un cambio. De vez en cuando, hasta piensa en español.

"Ayer me pasó algo divertido: me olvidé cómo se dice 'aguacate' en inglés", comentó la niña entre risas.

Además, cuando no entiende lo que dice la maestra, hay otros niños que pueden ayudarla. Ella se siente con su amiga Irvania López Toledo, hija de mexicanos y quien siempre ha hablado en español en su casa.

El poder asistir a otros en las clases de español es una experiencia liberadora para los alumnos hispanos, quienes tradicionalmente se han sentido empujados a dejar de lado su primera lengua fuera de su casa. La maestra de kinder Kay Softich dice que en las clases de español algunos hispanos tienden a responder en inglés porque están acostumbrados a no usar el español si no es con su familia.

Sacarse ese peso de encima es algo reconfortante para los hispanohablantes, según los maestros, que hacen notar que los conocimientos de español pasan a ser algo valioso para el grupo. Los nativos angloparlantes, por otro lado, se benefician al aprender un nuevo idioma y también experimentan lo que es estar en un ambiente diverso.

Con este modelo de 50/50, en el que la mitad del tiempo se habla un idioma la otra mitad otro, "todos tienen la oportunidad de encarar problemas y de ayudar a los demás", comenta la maestra de kinder Victoria Sanguino.

El programa de inmersión, el primero en el condado de Lane, es la culminación de años de planificación y capacitación del personal de River Road, casi la mitad del cual es bilingüe. Comenzó este otoño con dos clases de primer grado y tres de kinder. Las actuales camadas seguirán aprendiendo en los dos idiomas en los próximos años.

La escuela estaba bien preparada, según su personal y los padres de los alumnos.

"Hubo mucha planificación e incluso tuvieron en cuenta este objetivo en las contrataciones de los últimos años", manifestó el padre de Avery, Kevin Gordon, presidente de la asociación de padres. "Era todo cuestión de poner en marcha el proyecto. No ha habido tropiezos".

El programa resultó un éxito inmediato, algo que no sorprende, tomando en cuenta la avidez que había en Eugene por programas de inmersión en otra lengua. A mediados de octubre había una lista de espera con 50 nombres, según el director de la escuela Paco Furlan.

Por más que se hagan excepciones y se acepten estudiantes de otros distritos escolares, todavía no se ha llegado al ideal de un 50% de anglos y un 50% de hispanos, dijo Furlan.

"La proporción ahora es de aproximadamente 70/30", manifestó. "Si crece la población hispana de la zona, nos acercaremos al 50/50".

Gordon y otros padres dicen sentirse impresionados con el programa y con la respuesta de sus hijos.

"Es una gran oportunidad de aprender otro idioma", comentó Erin Tiel, cuyo hijo Jerome está en el programa, en primer grado. "Es un idioma que se usa mucho y que le será de gran valor cuando crezca".

A Jerome le va bien, pero todavía "se está adaptando".

"A veces se paraliza. Es un poco frustrante cuando uno no entiende lo que le dicen", indicó.

En algunas clases, los niños pasan todo el día con el mismo maestro, que habla exclusivamente inglés la mitad del día y español la otra mitad. En otras, tienen dos maestros, uno para cada idioma, y pasan la mitad del día con cada uno.

Los maestros y sus asistentes usan una serie de técnicas para hacerse entender, desde gestos hasta indicaciones visuales, como un dibujo que muestra Sanguino cuando pide "silencio". Incorporan canciones y ritmos, incluido un tema sencillo que acompaña un alfabeto ilustrado usado para enseñar la pronunciación de las letras en español.

Los niños se sientan en mesitas pequeñas y los maestros se aseguran de que hay por lo menos un hispanohablante en cada mesa. Los chicos saben que se puede pedir ayuda a otro estudiante y hacer preguntas al maestro en cualquier idioma.

Los maestros dicen que, poco a poco, los niños empiezan a entender más lo que se les dice.

"Me sorprende lo receptivos que son los chicos", declaró Furlan, quien dijo que por ahora un solo niño optó por cambiarse a la única clase de primer grado en la que se habla solo inglés. "Escuchan otro idioma, aprenden un nuevo vocabulario y hasta responden. Es sorprendente".

La verdad que cuando0 lei esto, como latino americano e hispanohablante, a pesar de tener conocimiento de este tipo de eventos, no deja de asombrarme estos casos donde se invierte la colonización cultural.
Así como deja verse que la masa hispanohablante en EEUU es una fuerza economica cada vez más importante y poderosa.

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